El machiauelismo degollado por la christiana sabiduria de España y de Austria... Discurso christiano-politico

El machiauelismo degollado por la christiana sabiduria de España y de Austria... Discurso christiano-politico

a la Catholica Magestad de Philippo IV, rey de las Españas

Imp. Antonio Vazquez
Alcalá, 1637
20,5 cm
6 h., 188 pág. 1 blanca.

idioma: español
secció: història i ciències socials
referències bibliogràfiques: CCPB 39696-6. Palau 190756. J. Martín Abad, "La imprenta en Alcalá de Henares, 1601-1700", p. 1147

preu: 550€ VENUT
tipus:
codi: 625

Restauración en las últimas 9 hojas, afectando varias letras de las apostillas marginales. Enc. en pergamino de época.

Fernández-Santamaría clasificó las obras sobre razón de Estado del Barroco español en diferentes escuelas: la eticista, la idealista y la realista. Claudio Clemente, originario del Borgoña, pertenece a la escuela idealista porque defiende la idea de la "monaquía hispana como baluarte para la defensa de la fe y del catolicismo", tal como dice Jaime Brufau Prats en "Claudio Clemente y su pensamiento político". La obra que presentamos es una exaltación de la monarquía, e intenta realzar todas sus execelencias a pesar de la creciente decadencia de ésta. La divide en 12 capítulos: los tres primeros capítulos critica a los estadistas o "psuedo-políticos" que anteponen el poder político al poder divino, y en especial a las doctrinas de Maquiavelo. Los siguientes capítulos sirven para mostrar la monarquía española como ejemplo de buen gobierno. Argumenta que el poder de los reyes es fruto de la voluntad divina y éstos deben velar por ella defendiendo la religión. Se remonta hasta los reyes católicos, con la expulsión de los moriscos, los Tribunales de la Inquisición, el descubrimiento de América, etc., como ejemplos. Trata también de Felipe II y sus luchas en toda Europa contra el avance del protestantismo, del papel de la monarquía en Italia y Alemania, y de las batallas decisivas de la guerra de los Treinta Años, de Nortlingen y Ratisbona en que las tropas del archiduque Fernando de Habsburgo (futuro emperador Fernando III de Habsburgo) y las tropas españolas del cardenal-infante Fernando de Austria obtuvieron la victoria en 1634. Termina con una exaltación panegírica dedicada a Felipe IV y Fernando III de Habsburgo